
Surges cada primavera
luciendo de gala hermosa
como quien viste de esposa
para el amante que espera.
Invitas a quien te quiera
y te ofreces olorosa
sintiéndote así dichosa,
aunque a ti nadie viniera.
Y en ceremonia certera
abres tu cáliz, ansiosa
de extender tu manto, rosa,
de las flores, la primera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario